se sentó en las escaleras, miraba... su mirada clavada en una pequeña ventana, tarareaba, tenia frió... esperando que la noche la consumiera... sus ojos se cerraban dejando entrar por completo al frió, sus pupilas se obscurecieron... se perdió, no regreso...
Deja que la Luna nos observe, que esa luz cálida de cada noche ilumine nuestros rostros y nos deje mirar de frente y a los ojos. No tengas miedo, yo te estaré abrazando para que el frío no nos duela...
Deja que la Luna nos observe, que esa luz cálida de cada noche ilumine nuestros rostros y nos deje mirar de frente y a los ojos.
ResponderEliminarNo tengas miedo, yo te estaré abrazando para que el frío no nos duela...
Hermoso texto que más lindo que perderse en la noche. Me encanta como describes la situción. beso
ResponderEliminarhttp://el-ser-bohemio.blogspot.com/